La industria metalúrgica continúa en terreno negativo y profundizó su caída durante marzo, con una baja interanual del 4,1%, según datos de la Asociación de Industriales Metalúrgicos de la República Argentina (ADIMRA). Aunque el sector mostró una leve recuperación mensual del 1,5% frente a febrero, el balance del primer trimestre de 2026 arroja una contracción acumulada del 6,9%.
El informe advierte además que la utilización de la capacidad instalada alcanzó su nivel más bajo de los últimos cuatro años, reflejando un escenario crítico para una actividad clave de la industria nacional. La caída se da en un contexto de fuerte retracción de la demanda interna, lo que complica la sostenibilidad de las empresas y enciende señales de alerta en toda la cadena productiva.
A nivel sectorial, la contracción fue generalizada en los principales rubros. Otros productos de metal (-6,7%), bienes de capital (-6,6%), equipamiento médico (-6,5%) y equipo eléctrico (-5,8%) encabezaron las bajas. También se registró un retroceso en fundición (-3,2%). En contrapartida, algunos segmentos mostraron mejoras, como maquinaria agrícola (1,8%), carrocerías y remolques (2%) y autopartes (2,1%).
El impacto se extiende a nivel territorial. Las principales provincias metalúrgicas registraron caídas en marzo: Buenos Aires (-5,6%), Córdoba (-3,1%), Entre Ríos (-1,7%), Mendoza (-0,7%) y Santa Fe (-0,3%), lo que evidencia el alcance federal de la crisis.
Desde ADIMRA, su presidente, Elio Del Re, advirtió sobre la gravedad de la situación. Señaló que los niveles mínimos de capacidad instalada evidencian un deterioro estructural, con empresas que enfrentan márgenes cada vez más ajustados y un panorama inmediato poco alentador.

