El sindicato conducido por Ángel García impugnó el acuerdo alcanzado entre SUTCAPRA y Prosegur que preservó puestos de trabajo, reconoció antigüedad y otorgó mejoras económicas a más de 40 trabajadores de seguridad en la planta de Mercedes-Benz en Virrey del Pino.

La disputa sindical en el sector de la seguridad privada sumó un nuevo capítulo luego de que UPSRA presentara una impugnación contra el acuerdo firmado entre Prosegur y SUTCAPRA, sindicato encabezado por Leandro Nazarre, que permitió garantizar la continuidad laboral y preservar derechos adquiridos de vigiladores que prestaban servicio en la planta de Prestige Auto S.A. (Mercedes-Benz), en Virrey del Pino.
El conflicto se originó tras el cambio de prestataria del servicio de seguridad, con la salida de Securion y el desembarco de Prosegur. Según denunció SUTCAPRA, la empresa entrante inicialmente pretendía reemplazar personal y avanzar sobre condiciones laborales y salariales ya consolidadas.
A partir de la intervención sindical de la Rama de Vigilancia y Custodia de SUTCAPRA, conducida por Lucas Burquet, se abrió una negociación que terminó derivando en un acuerdo que benefició directamente a los trabajadores afectados por la transición empresaria.
El entendimiento contempló la continuidad laboral de todos los vigiladores alcanzados, el reconocimiento del 100% de la antigüedad para trabajadores con hasta diez años de servicio, el mantenimiento de categorías laborales, un adicional salarial mensual de $90.000 ajustable por paritarias y una compensación extraordinaria de $500.000 por única vez para quienes fueron traspasados de Securion a Prosegur.
Sin embargo, pese a tratarse de un acuerdo que mejora las condiciones económicas y laborales de los empleados involucrados, UPSRA decidió avanzar con una impugnación administrativa para intentar bloquear su homologación.

La presentación generó fuerte malestar entre los trabajadores alcanzados por el acuerdo y también dentro de SUTCAPRA, quienes sostienen que el planteo de UPSRA no cuestiona perjuicios concretos ni irregularidades sobre el contenido del acta, sino que busca disputar la representación sindical dentro del sector.
En la contestación presentada ante las autoridades laborales, SUTCAPRA defendió la legalidad del acuerdo y remarcó que se trata de un entendimiento “pluriindividual” orientado exclusivamente a resguardar derechos de trabajadores específicos afectados por el cambio de contratista, y no de una negociación colectiva general que altere convenios o escalas salariales de actividad.
El sindicato también sostuvo que la impugnación impulsada por la organización de Ángel García podría terminar perjudicando directamente a los vigiladores beneficiados, ya que una eventual caída de la homologación pondría en riesgo mejoras salariales, reconocimiento de antigüedad y compensaciones económicas ya acordadas.
La discusión expone en realidad una disputa más profunda dentro de la seguridad privada, donde distintos sectores sindicales compiten por representación y presencia en objetivos estratégicos.
Mientras UPSRA busca frenar el acuerdo alcanzado en Mercedes-Benz, con la intención de detener el crecimiento que SUTCAPRA viene teniendo en el sector, desde el gremio de Nazarre aseguran que la prioridad debe ser preservar puestos de trabajo y evitar retrocesos laborales en un contexto económico cada vez más complejo para los trabajadores de la actividad.
El expediente ahora quedó bajo análisis de las autoridades laborales bonaerenses, que deberán resolver si homologan un acuerdo, más allá de la pelea sindical de fondo, garantizando mejoras concretas para más de 40 vigiladores.

