El neurocirujano declaró durante media hora, evitó responder preguntas de los jueces y las partes, aunque aclaró que sí lo hará en otro momento.

Leopoldo Luque declaró por primera vez en el juicio que investiga la muerte de Diego Maradona. El neurocirujano habló del resultado que arrojó la autopsia y aseguró que el exfutbolista sufrió una falla cardíaca.
“El corazón de Diego pesaba 495 gramos, es el rango más alto pero dentro de lo normal. Los peritos dijeron que estaba grande, el doble de lo normal, y lo normal son 500 gramos”, explicó.
En este sentido, sobre el momento de la muerte, sostuvo: “El paciente estuvo siendo reanimado durante una hora, reanimaron un cadáver. Ya sabían que estaba fallecido”.
Luego, dijo que cuando se decidió hacer una internación domiciliaria en conjunto con la familia, él aclaró que no era médico clínico como para quedarse a cargo de la salud de Maradona.
“Nunca hablé con los enfermeros porque solo era un neurocirujano y no estaba al tanto de nada clínico. Las apreciaciones de mi especialidad las hice yo mismo. Todos lo sabían. La hija me dijo específicamente que iba a buscar a un clínico”, agregó.
El acusado habló durante media hora, pero no aceptó preguntas de ninguna de las partes. Sin embargo, aclaró que en otro momento sí lo hará.
Tras su declaración, la querella a cargo de Fernando Burlando mostró una serie de audios y chats sobre conversaciones que mantuvo Luque con Maximiliano Pomargo y el kinesiólogo de Diego.
A raíz de esto, el neurocirujano pidió volver a declarar para aclarar algunos datos.

