El incremento tiene un elevado piso del 11%, pero hay secciones con un ajuste del más del 20%. El boleto mínimo ya supera los $1.000.

El jueves pasado una reunión entre la Secretaría de Transporte de la Nación y representantes de las cámaras empresariales de transporte del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) destrabó de palabra el conflicto. Si bien los empresarios se comprometieron a retomar la frecuencia del servicio de micros paulatinamente ante la promesa de cierto aumento de los subsidios que reciben, adelantaron un nuevo aumento del boleto. En este escenario, este domingo trascendió de cuánto será el incremento.
Si bien las subas no aparecen publicadas en el Boletín Oficial, las empresas de micros recibieron la notificación para aplicar el ajuste desde el Ministerio de Transporte bonaerense. En tanto, pese a que en un primer análisis en base a la estructura de costos que enfrentan las empresas se había estimado que la suba debía ubicarse por encima del 25%, finalmente el objetivo fue no trasladar ese impacto completo a los usuarios.
Lo cierto es que la suba comienza a regir este lunes, primer día hábil de mes, y el boleto más barato en La Plata de $948,91 pasa a $1.054,85, lo cual representa una suba del 11,16%. Así la cosas, el aumento será más fuerte que la fórmula que se aplica todos los meses, que tiene en cuenta el Índice de Precios al Consumidor (IPC) en el Gran Buenos Aires del mes anterior (en este caso, fue el 3,4%) más un 2%, lo que hubiera representado el 5,4%.
En cuanto a la segunda sección, pasa de $1.035,90 a $1.162,91, lo que representa un ajuste de casi el 12%. La diferencia es aún mayor en la tercera sección, que pasa de $1.120 a $1.298,20, lo cual representa un 15,81% de aumento. Aunque en este caso se unifica con la cuarta sección, que pasa de $1.200,46 a $1.298,20, lo que representa una suba del 8%.
Finalmente, la quinta sección de más de 27 kilómetros para de $1.266,73 a $1.556,88, con el ajuste más fuerte, cercano al 23%.
A pesar del incremento, algunos empresarios esperaban un aumento más moderado de la tarifa pero un mayor incremento de los subsidios que reciben por parte del Gobierno nacional. Es que la suba del pasaje hace que caiga indefectiblemente el caudal de usuarios, por lo que económicamente no mejora la situación de las compañías.

