Dalma y Gianinna iniciaron un juicio por daños y perjuicios contra la magistrada destituida.
Julieta Makintach, la exjueza del caso Maradona, tiene otro frente abierto. Las hijas del ídolo la demandaron por una cifra millonaria, que podría duplicarse por un error de los abogados.
Makitanch había asistido el año pasado a una audiencia, pero como no hubo acuerdo, Dalma y Gianinna Maradona resolvieron iniciarle una demanda civil por daños y perjuicios.
Los abogados Diego García Fernández Sáenz y Adolfo Martín Leguizamón Peña se presentaron en el juzgado civil número 34 para presentar la declaratoria de herederos que acredita el vínculo de las demandantes con Diego Armando Maradona y para corregir “un error”.
En el escrito de inicio se reclamó como monto de reparación “$300.000.000 para cada una de las accionantes» cuando en realidad “debió decir $300.000.000, siendo la suma de $150.000.000 para cada una de las aquí accionantes”, dice la presentación efectuada.
Pero, además, un descuido en el escrito presentado por los abogados volvió la demanda a la suma original: 600 millones de pesos.
El secretario del juzgado Santiago Villagran tuvo que rechazar la presentación por un error en las firmas. “Toda vez que el escrito digitalizado presenta las firmas de las partes copiadas y pegadas como surge de la imagen que antecede, por lo cual no puede tenerse por suscripto su contenido y se hace saber que se tiene por no efectuada la presentación acompañada», indicó.
El error será subsanado y la demanda continuará mientras la jueza destituida enfrenta otro reclamo en la Justicia. En este caso, una demanda propia: se presentó para seguir cobrando como jueza.
Desde el año pasado lleva una pulseada con la Suprema Corte de Justicia, que la acusa de haber cobrado un dinero que no correspondía.
Como respuesta, Makintach redobló la apuesta. No solo dijo que no tiene que devolver la suma exigida, sino que presentó una cautelar para seguir percibiendo el sueldo como jueza.
Makintach presentó la medida cautelar el 29 de diciembre y advirtió sobre su “situación de total indefensión, atento que su destitución aún no se encuentra firme y sus ingresos, además de revestir carácter alimentario, sostén familiar, le permiten seguir sosteniendo su defensa”.
La jueza destituida adjuntó declaraciones juradas para demostrar que “es sostén familiar, teniendo a cargo a su cónyuge y sus dos hijos menores de edad” y la notificación de la baja en la prepaga para ella y su grupo familiar.
La demanda de Makintach al Poder Judicial bonaerense es por partida doble: se resiste a devolver 4,5 millones de pesos y exige seguir percibiendo el salario de jueza porque, argumenta, la destitución fue apelada.

