Falleció a los 68 años y el golpe podría condicionar el futuro del capitán de la Selección en el tramo final de su carrera deportiva.
A menos de un mes de que haya terminado el Mundial, Lionel Messi recibió la peor noticia, cuando se confirmó el fallecimiento de su padre Jorge, quien desde hace unos años volvió a vivir en Rosario junto a los otros integrantes de la familia.
Jorge Messi, del que se había hablado mucho tras la irresponsable irrupción de Florencia Peña que le costó su lugar en un canal de Youtube, falleció tras pasar una larga enfermedad terminal que lo había afectado hace algunos meses.
Jorge Messi fue durante muchos años el apoderado y veedor de la carrera del mejor jugador de la historia y había tenido que soportar el hostigamiento y la persecución del fisco español presionado por el círculo rojo del Madrid cuando en los últimos años de Leo en el Barcelona denunciaron al club y al jugador por cobrar un sueldo que estaba por encima de lo que se podía pagar. Incluso, entre el 2018 y el 2021 Jorge Messi tuvo que ir a declarar en varias ocasiones ante un tribunal y estuvo cerca de ir preso por la persecución judicial y financiera que quedó envuelta en una fuerte disputa de intereses entre los empresarios del fútbol más ligados a la capital de España, la monarquía de ese país y la sociedad de Barcelona que creció y se hizo fuerte a partir del paso de Messi entre el 2004 y el 2022 y hasta llegó a reclamar la independencia como país de Cataluña.
La partida de Jorge Messi impactó fuertemente en el jugador, que en la semana había marcado goles para el Inter de Miami y se había mostrado recuperado en la parte deportiva luego de la derrota en la final de la Copa del Mundo contra España.
Messi viajó a la Argentina para poder despedir a su padre en una ceremonia privada que contó solo con los familiares y allegados más cercanos.
Si bien es prematuro, hay quienes sostienen que la partida de Jorge podría terminar repercutiendo en la decisión final del capitán de la Selección Argentina para seguir jugando, o no, tanto en el equipo nacional como en el Inter de Miami después de fin de año.
