La AFA al rescate de más argentinos en el exterior

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Una familia que quedó varada por la guerra se ilusiona con que Chiqui Tapia pueda repetir lo que hizo con el gendarme Gallo ante la inacción del gobierno nacional.

La escalada del conflicto en Medio Oriente dejó a varios viajeros argentinos sin rutas de regreso. Entre incertidumbre, gastos crecientes y falta de información clara, quienes permanecen en la región piden asistencia para poder abandonar el territorio afectado.

Virginia Luca es una de ellas. Junto a su esposo, permanece varada en la ciudad de Sharjah desde el 28 de este mes, cuando su vuelo de regreso fue cancelado tras el inicio de los bombardeos en la zona.

“Lo que estamos sintiendo es que nadie nos escucha”, relató Luca en diálogo con Infobae en Vivo A las Nueve.

Según contó Virginia, su vuelo fue interrumpido mientras ya se encontraba en el aire. “Después de una hora y media de volar, el piloto nos informó en un árabe muy cerrado y en un inglés casi inentendible que nos estábamos devolviendo por problemas políticos”, explicó.

La suspensión de los vuelos generó un aumento de hasta el 70% en los precios de alojamiento para los argentinos varados, según reportes de quienes se encuentran en Sharjah.

La embajada argentina propuso que los viajeros sin vuelo directo intenten llegar a Omán o Arabia Saudita. Sin embargo, Virginia cuestionó esta alternativa: “El embajador fue a un hotel sin ningún tipo de información oficial. Nos citaron allí, pero extraoficialmente. Particularmente, no me animé a ir porque las indicaciones expresas son que no nos movamos de los lugares donde estamos”.

Agregó que muchos deben tomar decisiones difíciles: “Hay argentinos que sí están asumiendo el riesgo. Nosotros tenemos que decidir: o nos desplazamos cuatrocientos kilómetros a un país que no conocemos, o nos quedamos acá”.

La mujer varada también pidió ayuda a organismos no tradicionales, recurriendo a la AFA. “Siento que se me agotaron todos los caminos diplomáticos, así que hoy con mi marido sacamos una carta abierta al Chiqui Tapia”, dijo Virginia, aludiendo al presidente de la Asociación del Fútbol Argentino.

Más allá de la logística, la situación afecta emocionalmente a quienes esperan una solución. “No queremos que nos vengan a buscar. Queremos que nos ayuden a salir”, enfatizó Luca. También denunció la falta de comprensión de algunos compatriotas: “Vemos, por otro lado, la falta de empatía de nuestros propios conciudadanos que dicen: ‘Bueno, vuelvan a dedo. ¿Qué querés? No hay plata para los jubilados ni para los maestros y pretenden que nosotros los vayamos a buscar’”.

Virginia recordó cómo se enteró de la gravedad de la situación: “El avión despegó a las 09:40. Después de una hora y media de vuelo, nos informaron que volvíamos por problemas políticos”. Tras el aterrizaje, permaneció más de doce horas en migraciones, enfrentando escasa infraestructura. “Cuando logramos entender qué pasaba, la aerolínea nos dijo que no éramos considerados pasajeros en tránsito, por lo tanto no nos iban a cubrir nada”, explicó.

La incertidumbre persiste sobre la reapertura del espacio aéreo. “La aerolínea sacó un comunicado que hasta el día nueve no había ninguna novedad. Primero fue hasta el día tres, después el cuatro, luego el cinco, y ahora es el nueve”, indicó.

Algunos argentinos han logrado comunicarse entre sí, pero la falta de información y recursos complica la organización de un regreso seguro. Virginia concluyó: “Sabemos que hubo un montón de gente que viajó y los enviaron de vuelta después de diez horas, porque tenés que tener confirmado un hotel, demostrar que tenés plata para estar allí y tener un vuelo de salida. En una de esas vamos a Omán y terminamos en la misma situación que acá, habiendo pagado otro hotel y otro pasaje aéreo que quizás tampoco sirva”.