La crisis migratoria en Ceuta comenzó a mostrar sus primeros movimientos de contención. El ministro del Interior español, Fernando Grande-Marlaska, informó este viernes que, hasta las 13 (hora España), más de 25.000 personas que habían ingresado en los últimos días regresaron voluntariamente a Marruecos, a un ritmo de unas 150 personas por minuto. Además, los muertos ya ascienden a 43, según confirmaron fuentes policiales a EFE.
La magnitud de la llegada generó diferencias en las cifras oficiales. Mientras el presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas, sostuvo que cerca de 60.000 personas cruzaron hacia la ciudad autónoma en apenas 24 horas, el Gobierno español redujo esa estimación y la ubicó en torno a las 50.000.
La presión sobre las fuerzas de seguridad desbordó la capacidad de respuesta en el lado español. Un cordón policial instalado durante la tarde terminó siendo retirado ante el volumen de personas que seguían ingresando, lo que permitió que los migrantes avanzaran hacia el interior de la ciudad.
En paralelo, los sindicatos policiales SUP y Jupol cuestionaron el accionar de las autoridades marroquíes y denunciaron que «no están haciendo absolutamente nada» para impedir los cruces. La Guardia Civil, por su parte, recuperó los cuerpos de nueve personas que murieron ahogadas mientras intentaban llegar a nado.
La presión sobre las fuerzas de seguridad desbordó la capacidad de respuesta en el lado español. Un cordón policial instalado durante la tarde terminó siendo retirado ante el volumen de personas que seguían ingresando, lo que permitió que los migrantes avanzaran hacia el interior de la ciudad.
En paralelo, los sindicatos policiales SUP y Jupol cuestionaron el accionar de las autoridades marroquíes y denunciaron que «no están haciendo absolutamente nada» para impedir los cruces. La Guardia Civil, por su parte, recuperó los cuerpos de nueve personas que murieron ahogadas mientras intentaban llegar a nado.
Pedro Sánchez: «Lo que ha sucedido es una violación territorial de España»
Desde Ceuta, el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, calificó la crisis como una «violación y un ataque a la integridad territorial de España» y responsabilizó a las organizaciones dedicadas al tráfico de personas por aprovechar un reciente fallo del Tribunal Supremo.
“Lo que ha sucedido es una violación territorial de España, de las fronteras, y en las charlas con las autoridades de Marruecos lo que subyace es la lectura interesada que las mafias que trafican con seres humanas han hecho de una sentencia del Tribunal Supremo”, afirmó el jefe de Estado durante una conferencia de prensa.
El mandatario vinculó el incremento de los cruces con la reciente decisión del Tribunal Supremo, que estableció que los migrantes interceptados en el mar cuando intentan llegar a Ceuta o Melilla no pueden ser devueltos automáticamente. «España está con la ciudad de Ceuta», sostuvo el jefe del Ejecutivo, y añadió: «Nos hacemos cargo del estado emocional, de la situación de angustia que están viviendo durante estas últimas horas».
Sánchez también destacó la cooperación de Marruecos para acelerar las repatriaciones y remarcó que el objetivo inmediato es recuperar el control de la frontera y aseguró que “la prioridad es recuperar la normalidad, y garantizar la seguridad y la convivencia. Marruecos está dispuesto a cooperar para la repatriación de ciudadanos a sus países de origen”, señaló.
Como parte de las medidas anunciadas, el Gobierno instalará boyas en el espigón del Tarajal para reforzar la contención de nuevos ingresos. Además, recordó que el Ministerio del Interior ya había habilitado un centro de acogida para agilizar los procesos de repatriación y expulsión tras el aumento de llegadas registrado después del fallo judicial.
El presidente también tiene previsto recorrer la zona fronteriza junto a Grande-Marlaska y reunirse con autoridades locales y responsables de las fuerzas de seguridad. Entre las decisiones adoptadas figura además el despliegue de las Fuerzas Armadas para colaborar con la Guardia Civil en el control fronterizo, luego de que miles de personas ingresaran en Ceuta.
“Queremos lamentar la pérdida de vidas humanas. Esto exige la condena rotunda particularmente a las mafias que trafican humanos, engañan a jóvenes que luego encuentran la muerte”, expresó Sánchez.

