El Ejecutivo y los empresarios avanzaron en las negociaciones, pero pasaron a un cuarto intermedio. En paralelo, la CNRT multó a las compañías.

Autoridades de la Secretaría de Transporte de la Nación se reunieron con representantes de cámaras que reúnen a las empresas de micros que operan en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) para destrabar el conflicto del sector. Desde el fin de semana, las compañías redujeron frecuencias ante el aumento del costo del combustible, mientras que la Unión Tranviarios Automotor (UTA) anunció retención de tareas en las firmas que no pagaron los sueldos de marzo.
Pese al intento, ambas partes no lograron llegar a un acuerdo y pasaron a un cuarto intermedio para el martes próximo. Allí, continuarán las negociaciones y avanzarán en el análisis de una «reestructuración integral» del sistema de transporte para corregir el desfasaje que existe entre los costos de mantener el sistema de transporte público y los subsidios Mientras tanto, como gesto de buena fe, las empresas informaron que levantarán la medida de fuerza que generó trastornos en miles de usuarios.
En paralelo, la Comisión Nacional de Regulación del Transporte (CNRT) corroboró una disminución en la cantidad de unidades en circulación y aplicó sanciones a compañías que no garantizaron las frecuencias. Las sanciones van de 500 a 15.000 boletos mínimos, lo que equivale a montos que pueden superar los $10 millones.
Además, la normativa indica que si el servicio se interrumpe durante 5 días consecutivos o 10 jornadas alternadas en un año, se considera como abandono de las obligaciones acordadas en el marco de la concesión del servicio.

