El proyecto enviado a Diputados limita el régimen vigente y plantea segmentación socioeconómica bajo la bandera del ajuste fiscal.

El Gobierno nacional envió a la Cámara de Diputados un proyecto que recorta de manera drástica el régimen de subsidios al gas previsto en la ley de Zonas Frías. La iniciativa mantiene los beneficios únicamente en la Patagonia, Malargüe, la Puna y en hogares vulnerables incluidos en el nuevo esquema de Subsidios Energéticos Focalizados (SEF). Según los fundamentos oficiales, el objetivo es reducir el déficit fiscal y ordenar las cuentas del sistema energético, ya que el 7,5% que se cobra para financiar el régimen no alcanza a cubrir la extensión vigente.
Cabe recordar que hasta 2021, el subsidio solo alcanzaba a las zonas de frío extremo, pero luego se amplió a distintas regiones del país. Ahora, el Gobierno de La Libertad Avanza busca volver al esquema original y limitarlo a quienes acrediten ingresos inferiores a tres canastas básicas, beneficiarios de ReNABap o veteranos de Malvinas.
El proyecto oficialista expone la lógica de segmentar geográficamente y socioeconómicamente los subsidios bajo principios de equidad y responsabilidad fiscal. Sin embargo, el recorte excluye a miles de familias que habían accedido al beneficio en los últimos años y que ahora deberán enfrentar tarifas plenas en un contexto de inflación persistente y caída del poder adquisitivo.
La medida, presentada por la administración de Javier Milei como un ordenamiento en las cuentas, se traduce en un ajuste que golpea directamente a los sectores medios y populares, provocando mayor desigualdad en la sociedad argentina.

