Dirigentes de todos los espacios políticos homenajearon a Francisco.

La misa por el primer aniversario de la muerte del Papa Francisco reunió a dirigentes de todo el arco político en la Basílica de Luján. El jefe de Gabinete, Manuel Adorni, encabezó la delegación nacional junto a ministros como Diego Santilli y Alejandra Monteoliva, mientras que Axel Kicillof representó a la Provincia.
La ceremonia mostró un gesto de unidad, aunque la vicepresidenta Victoria Villarruel decidió no asistir para evitar “una foto incómoda” con Adorni, investigado por presunto enriquecimiento ilícito. En primera fila se ubicaron Bartolomé Abdala, Martín Menem y Federico Sturzenegger, entre otros. También participaron intedentes bonaerenses y legisladores como Mariano Cascallares, Eduardo de Pedro y Florencia Saintout. La homilía, a cargo del arzobispo Marcelo Colombo, destacó el legado social de Jorge Bergoglio y llamó a superar divisiones.
Tras casi una hora, el acto concluyó sin cruces entre oficialismo y oposición, aunque la ausencia de Villarruel dejó expuesta la fractura interna del Gobierno frente al mensaje de unidad que se buscó proyectar.

