El Gobierno nacional avanzó con la desvinculación de trabajadores del Hospital Garrahan, entre ellos al menos once delegados gremiales que cuentan con fueros sindicales, una protección prevista por la ley. La decisión fue anunciada por el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, minutos después de que la administración del hospital notificara a los empleados involucrados.
Además de los once despidos se evalúan sanciones para otros treinta trabajadores. Las medidas se apoyan en un sumario administrativo que aún no concluyó y que, para avanzar sobre los delegados con tutela gremial, debería derivar en un proceso judicial y el correspondiente pedido de desafuero.
Desde el gremio rechazaron la medida y denunciaron una motivación política. Norma Lezana, secretaria general de la Asociación Civil y Gremial de Profesionales y Técnicos del Garrahan, afirmó que los despidos se producen pese a la protección sindical vigente y los calificó como una “venganza” por la defensa de los derechos laborales dentro del hospital.
El conflicto abre un nuevo capítulo de tensión entre el Gobierno y los trabajadores de la salud, en un contexto de protestas y reclamos que se vienen intensificando en el principal hospital pediátrico del país.

