China logra un avance científico histórico: vivir sin Insulina

0
8

Científicos del Hospital Shanghai Changzheng consiguen algo que millones de diabéticos en el mundo solo podían soñar.

Un equipo de médicos del Hospital Shanghai Changzheng, en colaboración con el Centro de Excelencia en Ciencias Moleculares de la Academia China de Ciencias, logró algo que millones de diabéticos en el mundo solo podían soñar: un hombre de 59 años con 25 años de diabetes tipo 2 dejó completamente de depender de la insulina gracias a un trasplante experimental de células pancreáticas derivadas de sus propias células madre.

En cuanto al procedimiento llevado a cabo, se detalló que se utilizaron las células de un paciente como cura en julio de 2021. El investigador Yin Hao lideró el procedimiento en el que se tomaron células sanguíneas del paciente, se reprogramaron en células madre y luego se transformaron en células de islotes pancreáticos —las responsables de producir insulina— que fueron reimplantadas en su cuerpo. Apenas 11 semanas después del trasplante, el paciente ya no necesitaba insulina externa, y un año más tarde pudo dejar también todos los medicamentos orales que controlaban sus niveles de glucosa. Los exámenes de seguimiento confirmaron que la función pancreática fue efectivamente restaurada y que su función renal también se mantuvo en rangos normales, lo que sugiere que el tratamiento también podría prevenir complicaciones diabéticas progresivas.

Este es el primer caso documentado a nivel mundial en que un paciente con diabetes tipo 2 con función de islotes pancreáticos gravemente deteriorada logra la remisión completa mediante un trasplante autólogo de islotes regenerativos derivados de células madre. La clave de la novedad está en que se usaron las propias células del paciente, lo que elimina el riesgo de rechazo inmunológico, uno de los mayores obstáculos históricos de los trasplantes convencionales. La investigación fue publicada en la revista científica Cell Discovery y representa la culminación de más de una década de estudios del equipo del Hospital Changzheng.

Lejos de quedar como un caso aislado, este avance impulsó una nueva ola de investigaciones. En marzo de 2026, científicos del mismo Hospital Shanghai Changzheng publicaron en The Lancet Diabetes & Endocrinology los resultados de un nuevo estudio que trató exitosamente a tres pacientes con diabetes tipo 1 usando islotes derivados de células madre endodérmicas (E-islet), restaurando su capacidad de regular el azúcar en sangre de forma autónoma. De forma paralela, el MIT anunció el desarrollo de un dispositivo implantable que encapsula células de islotes para protegerlas del sistema inmune, buscando llevar este tipo de terapia a una escala masiva.

Lo cierto es que los obstáculos éticos y legales relacionados con la manipulación genética y el uso de células humanas presentan retos adicionales, que deben abordarse para que estas terapias se conviertan en una realidad clínica. Asimismo, se necesitan ensayos clínicos más amplios para determinar si la remisión es permanente, si el tratamiento es replicable en distintos perfiles de pacientes y si puede escalarse de forma accesible y segura para los 537 millones de personas con diabetes que hay en el mundo.