La crisis golpea las posibilidades del Gobierno.

El mercado internacional le cerró las puertas a la administración de Milei y a las provincias para cualquier posibilidad de acceder a financiamiento, en medio de la crisis global.
Es que los grandes operadores bursátiles combinan los temores por el quiebre de empresas por la irrupción de la Inteligencia Artificial (que reemplaza servicios brindados por compañías de peso en la bolsa), y los signos de estanflación a partir de la disparada del precio del petróleo.
Una de las primeras señales fue el desplome de 8% en el valor de las acciones del mayor fondo de inversión global, BlackRock. En consecuencia, limitó a 5% la posibilidad de los accionistas de salir del fondo HPS Corporate Lending, frente al pedido de rescatar 9,3% de sus participaciones.
Con el petróleo amenazando los 100 dólares el barril y BlackRock con dificultades para frenar una corrida contra uno de sus fondos, el mercado financiero potenciará el “vuelo a la calidad” que implica el refugio en activos seguros, que históricamente fueron los bonos del Tesoro estadounidense. No obstante, también restringen las opciones del oro y los metales preciosos, lo que complica especialmente el acceso al financiamiento internacional a países emergentes como Argentina.
Ya hubo una primera comprobación: la provincia de Entre Ríos salió a buscar 500 millones de dólares y solo pudo obtener 300 millones a una tasa superior a 9%.

