En un Cilindro de Avellaneda a puertas cerradas, debido a las sanciones impuestas por la CONMEBOL, Racing perdió por 2 a 1 frente a Atlético Bucamaranga por la segunda fecha de la Copa CONMEBOL Libertadores.

Racing es así. Tiene partidos brillantes, que te lleva puesto, que te gana en Brasil sin despeinarse y que cuando quiere muestra su chapa en el fútbol local. Pero este equipo de Gustavo Costas es así y esa denominación también cuenta para partidos como ante el Bucaramanga.
Porque esta Academia, un grupo que acostumbró a los hinchas a los títulos y a las proezas internacionales, también tiene encuentros como el de este jueves en el que se escucharon los gritos de festejos colombianos y la frustración de los jugadores locales.
La noche arrancó para goleada de Racing y terminó con caras largas, en una derrota que por Copa Libertadores (de local) no se daba desde el 2021. La Academia tuvo tres claras antes de los 10’ y el arquero visitante volaba de palo a palo. Pero los goles que no pudieron convertir Maravilla y Salas, agrandaron a Bucaramanga y frustraron al campeón de la Recopa.
