Vence la conciliación y reaparece el conflicto con los controladores aéreos

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Con el vencimiento de la conciliación obligatoria este viernes, vuelve a tomar relevancia el conflicto entre el Gobierno y la Asociación de Técnicos y Empleados de Protección y Seguridad a la Aeronavegación (ATEPSA), el gremio que nuclea a los controladores aéreos. La medida, dictada por la Secretaría de Trabajo el pasado 23 de diciembre, había logrado desactivar las acciones de fuerza en plena temporada alta, pero la negociación paritaria con la Empresa Argentina de Navegación Aérea (EANA) continúa sin resolución.

Según confirmaron fuentes del sector, este mismo viernes se realizará una nueva audiencia convocada por la cartera laboral, en la que se analiza la posibilidad de prorrogar la conciliación por cinco días hábiles —o hasta una semana— con el objetivo de seguir explorando una salida negociada y evitar un impacto en la operación aérea.

Desde EANA señalaron que, pese a lo que describen como una “postura intransigente” del gremio, la empresa estatal “trabaja de manera ininterrumpida para destrabar el conflicto y garantizar la normalidad de los vuelos”. En un comunicado, ratificaron su “voluntad de diálogo” y sostuvieron que la estrategia de ATEPSA “no apunta a mejorar las condiciones laborales, sino a generar daño”.

La empresa también recordó que no tiene autonomía plena para definir aumentos salariales, ya que las paritarias del sector público están sujetas a la pauta que fija Empleo Público, bajo la órbita del Gobierno nacional.

Fuentes oficiales subrayaron además que los servicios de navegación aérea son considerados esenciales por ley. En ese marco, cualquier medida de fuerza debe ser informada con al menos cinco días de anticipación, no puede afectar a más del 45% de las operaciones y está expresamente prohibida mientras rija una conciliación obligatoria.

El conflicto lleva meses y ya atravesó distintas etapas. En julio del año pasado, en la antesala de las vacaciones de invierno, se dictó una primera conciliación para frenar protestas. En agosto se concretaron tres paros nacionales y luego se alcanzó un acuerdo transitorio con una recomposición salarial del 15% en cuatro tramos. Sin embargo, en noviembre el gremio retomó las medidas con nueve jornadas de paro focalizadas en vuelos de carga y la suspensión de capacitaciones y tareas de mantenimiento. En diciembre, las acciones se extendieron a vuelos de pasajeros y derivaron en la actual conciliación.