La concentración en Plaza de Mayo y en las inmediaciones del departamento de Cristina Fernández de Kirchner, desbordó en repudio al fallo que la condena a seis años de prisión e inhabilitación perpetua para ejercer cargos públicos.
La exmandataria demostró el poder de movilización y respaldo, no sólo del peronismo sino de otros sectores del arco político. Se hizo escuchar a través de un mensaje que sonó por los parlantes: “saben que este modelo se cae y por eso estoy presa”, dijo desde su departamento.
En el marco de la campaña “Argentina con Cristina”, distintas ramas del peronismo, sectores sindicales y organizaciones sociales se acercaron a Plaza de Mayo desde varios puntos del país. La movilización que originalmente se iba a dirigir a Comodoro Py, se realizó en la plaza luego de la notificación de la prisión domiciliaria.
“El verdadero poder económico sabe que este modelo no tiene futuro”, sentenció y agregó “pueden encerrarme a mí, pero no van a poder encerrar a todo el pueblo argentino. Los que están asustados no somos nosotros, son ellos”. A través de un escrito formal, pidió precisiones sobre los términos de la prisión domiciliaria, como saber si puede o no salir al balcón de su departamento.
Con la presencia de los dirigentes del peronismo, intendentes y gobernadores, se destacaron la columna de La Cámpora, dirigida por Máximo Kirchner, el Movimiento Derecho Al Futuro, encabezado por Axel Kicillof y el Frente Renovador de Sergio Massa. También el Frente de Izquierda participó de forma independiente para repudiar la proscripción.
En ese contexto, el gobierno nacional desplegó un operativo de control sobre los cientos de miles que se acercaron, ya sea organizados como de forma individual: las denuncias más recurrentes fueron las múltiples detenciones de micros, con pasajeros bajados a la fuerza y las requisas sin orden judicial.

