En un año sin un candidato favorito, la película protagonizada por Leonardo DiCaprio terminó llevándose el premio a Mejor Película.

La edición número 98 de los Premios Óscar, que otorga la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas de Hollywood, repartió entre las películas más nominadas Una batalla tras otra y Pecadores, ambas de Warner, la mayoría de las estatuillas.
Si bien Pecadores, que tenía 16 nominaciones, terminó llevándose cuatro premios, dos de ellos, Mejor Actor Protagónico (Michael B. Jordan) y Guión Original, le permiten salir airosa de una entrega en la que Una batalla tras otra, de Paul Thomas Anderson, terminó por cerrar un circuito en la temporada de premios, con grandes logros, y, en los Óscar, con el primero como director para Anderson, Guión Adaptado, Mejor Actor de Reparto (Sean Penn), Mejor Casting, y, claro, Mejor Película.
La noche transcurrió sin grandes sorpresas, y si bien se esperaban manifestaciones políticas en los discursos, sólo los de Javier Bardem, que entregó un premio, realizó en voz alta un pedido “No a la guerra y Palestina Libre”, y luego Jimmy Kimmel, que entregó dos Oscar, dijo en un primer momento que estábamos en un mundo donde la censura reinaba, “uno es Corea del Norte, y el otro CBS”, cadena para la que trabaja y que por su fuerte crítica a Donald Trump, terminó censurando su programa durante varios días.
Luego, cuando entregó el de mejor documental dijo, la mujer del presidente debe estar enojada por no estar aquí, aludiendo al reciente estreno de Melania, película que se centra en la figura de la primera dama, y que, claro, no estaba entre los seleccionados.
Hubo momentos emotivos al recordar a figuras que fallecieron como Robert Redford, a quien Barbra Streisand le dedicó un momento y una canción, Diane Keaton, Claudia Cardinale y Robert Duvall, entre otros, y un momento especial para Rob Reiner, asesinado, a quien Billy Cristal, protagonista de Cuando Harry conoció a Sally, le rindió homenaje.
En otros rubros, mejor película animada y canción original, fueron para Guerreras K-Pop, Frankenstein obtuvo estatuillas en rubros técnicos y de maquillaje, mientras que el Mejor Documental fue para Mr. Nobody against Putin.
Brasil finalmente no logró repetir este año el premio de Mejor Película Internacional, ya que Valor Sentimental, de Noruega, terminó arrebatándoselo.
Durante la entrega hubo reencuentros de grandes elencos, como el de El diablo viste a la moda, Damas en Guerra y Moulin Rouge, y la presentación de icónicas estrellas como Demi Moore, Robert Downey Jr., Pedro Pascal, quienes con la correcta conducción de Conan O’Brien, lograron capturar la atención de los cinéfilos de todo el mundo que siguen apoyando a los Oscar.

