El Gobierno nacional oficializó las condiciones para acceder y mantener los subsidios energéticos, a través de un nuevo esquema que unifica la asistencia para electricidad, gas natural, gas propano por redes y garrafas. El régimen, denominado Subsidios Energéticos Focalizados (SEF), apunta a concentrar la ayuda en los hogares de menores ingresos y con situaciones sociales específicas.
Según la normativa, podrán acceder al beneficio los hogares que estén inscriptos en el Registro de Subsidios Energéticos Focalizados (ReSEF) y acrediten ingresos netos totales iguales o inferiores a tres Canastas Básicas Totales (CBT) para un “Hogar 2”, de acuerdo con los valores del INDEC. También se incluyen, independientemente del nivel de ingresos, los hogares con integrantes que cuenten con Certificado de Vivienda Familiar (ReNaBaP), Pensión Vitalicia a Veteranos de Guerra o, previa evaluación socioeconómica, Certificado Único de Discapacidad (CUD).
Los criterios quedaron establecidos en la Disposición 2/2026 de la Subsecretaría de Transición y Planeamiento Energético, publicada en el Boletín Oficial.
La reglamentación aclara que, más allá del tope de ingresos, la autoridad de aplicación podrá evaluar la capacidad de pago real de los solicitantes mediante indicadores de exteriorización patrimonial. La detección de solvencia económica en cualquier integrante del grupo familiar habilitará el rechazo de la solicitud o la exclusión del subsidio, aun cuando se cumpla el requisito de ingresos.
El control se realizará mediante cruces de datos con el Sistema de Identificación Nacional Tributario y Social y otras bases oficiales, además de herramientas de georreferenciación para verificar la información patrimonial declarada.
Entre las principales causales de exclusión se encuentran: hogares con al menos un automóvil de hasta tres años de antigüedad (salvo que haya un integrante con CUD), la tenencia conjunta de tres o más inmuebles y la posesión de embarcaciones de lujo, aeronaves o activos societarios.

