El Gobierno decidió subir $40 el «techo intra banda» que fija para la cotización del dólar mayorista. A punto de quedarse sin municiones para intervenir, el Tesoro colocó sus primeras posturas de venta a $1.470, es decir, 2,7% por encima del nivel en el que se había posicionado durante las tres ruedas previas, lo que implica que queda muy cerca del techo de la banda del BCRA ubicado en $1485.14 (+1%).
Lo que sucede que esta jornada será clave: el Tesoro se quedó prácticamente sin dólares para sostener el tipo de cambio – en torno a los u$s353 millones- dentro de la banda cambiaria. «En estos niveles comienza a aparecer oferta privada, que vende unos 10 pesos por debajo del nivel donde vende el Tesoro», reveló un operador del mercado, lo que generó que cerca del mediodía el mayorista cayera $20 a $1.450.
«Se observó una suba en el volumen operado en la jornada previa, que avanzó en u$s193 millones hasta u$s1.038 millones, mientras el interés abierto se incrementó en u$s79 millones. El mayor aumento de volumen se registró en el contrato de diciembre, en tanto que la suba en el interés abierto correspondió al contrato de noviembre», revelaron desde Cohen.
Si el Tesoro se queda sin dólares: qué caminos quedan
Cabe resaltar que, los depósitos en dólares que tiene el Tesoro en el BCRA, aquellos que el Gobierno usa para intervenir dentro de la banda, al lunes se encontraban en u$s949 millones, mientras que ahora se estima que se sitúan en u$s350.
Desde PPI, aseguran que ahora el equipo económico deberá decidir si el Tesoro recomprará dólares al Banco Central con los pesos que tiene, revirtiendo el reciente proceso de “saneamiento en su hoja de balance”, o si permitirá que el propio Banco Central intervenga en el MULC.
En este sentido, la liquidez que tiene el Banco Central, contabilizando los Derechos Especiales de Giro (DEGs) al lunes se estimaba alrededor de los u$s19.500 millones.
La suba de tasas, otra complicación
En el marco de las tensiones cambiarias y en la antesala de las elecciones legislativas nacionales, las tasas en pesos se volvieron a recalentar. Los operadores sostienen que ya lleva varios días la falta de liquidez en el sistema y que esto podría reeditar la extrema volatilidad que se vio en la salida de las LEFIs.
Cabe resaltar que el Banco Central estaba poniendo un «piso» a las tasas de interés en la rueda de simultáneas de BYMA, desde donde absorbe pesos al 25% TNA (nivel al cuál llegó después de las elecciones en PBA en un intento de bajar los altos rendimientos que afectaban el sistema).
«La tasa de caución continúa por encima de lo que venía operando y la única explicación más o menos convincente para las subas tiene que ver con las expectativas de suba del dólar post elecciones y la incertidumbre respecto de la continuidad del esquema actual», explicaron, en esta jornada, desde Outlier.
Más allá de las novedades que puedan surgir desde Estados Unidos, el mercado da por hecho que la demanda dolarizadora seguirá firme, sin importar el colchón financiero que logre construir el ministro de Economía en Washington. Esta convicción se apoya en la percepción generalizada de que el esquema de bandas cambiarias ya está agotado y que, tarde o temprano, será necesario un cambio en la política monetaria. Ese giro implicaría un tipo de cambio más alto, condición indispensable para acumular los dólares que la economía necesita.

