Si bien esta modalidad tiene efectos limitados —ya que achata la pirámide salarial y no incide en el cálculo del aguinaldo, las vacaciones ni los aportes jubilatorios, salvo que se torne remunerativa—, permite una compensación inmediata ante la pérdida de poder adquisitivo.
Según Luis Campos, investigador del Instituto de Estudios y Formación de la CTA Autónoma, los últimos datos oficiales del INDEC (con un rezago de dos meses) confirman que en abril los ingresos volvieron a quedar por debajo de la inflación.

