Miljevic marcó para la Academia, pero Ríos, Sartori y Arce, a quien Cambeses le atajó un penal en el primer tiempo, le dieron el triunfo a la Lepra y la cima de la Tabla Anual. Los de Avellaneda llevan seis fechas sin triunfos
Independiente Rivadavia dio vuelta el partido que arrancó en su contra y venció 3-1 a Racing Club en el estadio Bautista Gargantini de Mendoza, en la séptima fecha de la Zona B del Torneo Clausura 2026 de la Liga Profesional de Fútbol. Con los goles de Gonzalo Ríos, Fabrizio Sartori y Álex Arce, la Lepra mendocina trepó a la cima de la tabla anual con 45 unidades y extendió la mala racha de la Academia a seis partidos sin ganar en el certamen.
Independiente Rivadavia dio vuelta el partido que arrancó en su contra y venció 3-1 a Racing Club en el estadio Bautista Gargantini de Mendoza, en la séptima fecha de la Zona B del Torneo Clausura 2026 de la Liga Profesional de Fútbol. Con los goles de Gonzalo Ríos, Fabrizio Sartori y Álex Arce, la Lepra mendocina trepó a la cima de la tabla anual con 45 unidades y extendió la mala racha de la Academia a seis partidos sin ganar en el certamen.
Racing aprovechó el aire que le dio la atajada de su arquero y se puso en ventaja a los 20′. Matko Miljevic acomodó la pelota fuera del área y ejecutó un remate seco y bajo que se coló pegado al poste derecho del arco de Nicolás Bolcato, sin que el portero local pudiera hacer nada. El gol del mediocampista visitante puso en ventaja al equipo de Juan Pablo Vojvoda y obligó a Independiente Rivadavia a salir con más urgencia.
La Lepra respondió y encontró el empate antes del descanso. A los 39′, Ríos aprovechó un rebote dentro del área chica y remató con potencia para decretar el 1-1. El gol llegó después de una secuencia de presión local que incluyó varias intervenciones de Cambeses, quien se convirtió en la figura del primer tiempo para la visita. Racing reaccionó rápido: Adrián Martínez conectó un cabezazo a quemarropa que Bolcato desvió, y Miljevic estrelló el travesaño con un disparo desde afuera, pero el marcador no se movió hasta el entretiempo.

