El gobierno de Javier Milei oficializó la venta de cuatro centrales hidroeléctricas —Alicurá, El Chocón, Cerros Colorados y Piedra del Águila— a través de un concurso público nacional e internacional, según la resolución 1569/2025 publicada este miércoles en el Boletín Oficial.
La medida, firmada por el ministro de Justicia, Mariano Cúneo Libarona, habilita la transferencia total del paquete accionario de las sociedades que administran las represas, como parte del plan de privatizaciones impulsado por el Ejecutivo para recaudar divisas y reducir la presencia estatal en el sector energético.
El proceso se enmarca en una estrategia más amplia que incluye la venta parcial de Nucleoeléctrica Argentina S.A. (NASA), operadora de las tres centrales nucleares del país: Atucha I, Atucha II y Embalse. El Gobierno busca desprenderse del 44% del capital accionario, manteniendo el 51% bajo control estatal y asignando el 5% a los trabajadores.
La decisión generó fuerte rechazo de sindicatos y sectores opositores. Las dos CTA convocaron a una movilización desde la rotonda de Atucha hasta Zárate bajo la consigna “Las centrales no se venden”. En el Congreso, el bloque de Unión por la Patria, encabezado por José Mayans, intenta frenar la medida declarando las represas como “inenajenables”.
En el trasfondo, dirigentes peronistas apuntan al rol de Demian Reidel, encargado del Plan Nuclear Argentino y principal impulsor de las privatizaciones energéticas, y vinculan la avanzada con la millonaria inversión anunciada por OpenIA para instalar un centro de datos en el país, que demandaría un alto consumo eléctrico.

