Un fallo judicial volvió a poner en pausa la avanzada del Gobierno sobre el fútbol argentino. El Juzgado Contencioso Administrativo Federal N°6 resolvió suspender el incremento de la alícuota impositiva que los clubes debían aportar al Estado, medida impulsada a fines de julio por el Ministerio de Capital Humano a través de la modificación del Decreto 1212.
Con esta decisión, la contribución patronal de las instituciones deportivas se mantendrá en 7,5% y no en el 18,5% que había propuesto el Ejecutivo. La disposición oficial, defendida por el ministro de Transformación y Desregulación del Estado, Federico Sturzenegger, buscaba reducir el déficit previsional, aunque el propio funcionario reconoció que nunca alcanzó para equilibrar las cuentas.
El fallo se inscribe en un escenario de tensión creciente entre la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), que preside Claudio “Chiqui” Tapia, y la Casa Rosada, en particular por el proyecto de incorporación de Sociedades Anónimas Deportivas (SAD), resistido de manera unánime por la dirigencia local.
Cruce político: Toviggino contra Bullrich
En paralelo, la disputa sumó un capítulo político: el tesorero de la AFA y dirigente cercano a Tapia, Pablo Toviggino, cruzó a la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, luego de que lo amenazara con aplicarle derecho de admisión por criticar a Guillermo Francos.
Lejos de retractarse, Toviggino acusó a Bullrich de ejercer un comportamiento “tragicómicamente autoritario” y le recordó los dichos del presidente Javier Milei, quien la vinculó públicamente con hechos de violencia en su juventud. Además, cuestionó que el Ministerio de Seguridad “controle opiniones en lugar de combatir la violencia real que se vive en el país”.
La pulseada judicial y política confirma que la relación entre la AFA y el Gobierno atraviesa su momento más áspero desde la llegada de Milei al poder.

