La Cámara Argentina de la Industria del Juguete (CAIJ) advirtió que el sector atraviesa una crisis inédita por la combinación de una avalancha de importaciones, transformaciones demográficas y cambios en los hábitos de juego. Según la entidad, entre enero y octubre las importaciones de juguetes alcanzaron USD 91,3 millones y 17,5 millones de kilos, lo que representa aumentos interanuales de 59,5% en valores y 94% en volumen.
El presidente de la CAIJ, Matías Furió, señaló que en un año la cantidad de importadores pasó de 199 a 530. La cámara también advirtió que el ingreso de nuevos operadores, junto con el auge de las compras puerta a puerta y el contrabando, genera un “ingreso masivo sin precedentes”.
Al mismo tiempo, crece la competencia de las pantallas y dispositivos digitales, que desplazan el juego físico y creativo.
Incluyendo juegos de mesa, artículos para aire libre y productos de fiesta, el volumen total importado asciende a 28,4 millones de kilos. Con consumo en baja y un mercado inundado de productos extranjeros, la CAIJ anticipa que 2025 será el año de mayor ingreso de juguetes en dos décadas, superando incluso el pico de 2018.

