Tras la sanción de la reforma laboral impulsada por el Gobierno en el Congreso, la Confederación General del Trabajo (CGT) se movilizó este lunes a los Tribunales para presentar recursos judiciales con el objetivo de frenar la entrada en vigencia de la norma. La central obrera solicitó ante los fueros Laboral y Contencioso Administrativo que la ley sea declarada “inconstitucional”.
Los cosecretarios generales Jorge Sola (Seguros), Cristian Jerónimo (Vidrio) y Octavio Arguello (Camioneros) encabezaron la presentación judicial en medio de una movilización que tuvo como epicentro la Plaza Lavalle, frente al Palacio de Tribunales. Allí, la conducción de la central leyó un documento en el que cuestionó duramente distintos puntos de la reforma.
La CGT apuesta ahora a la vía judicial para intentar bloquear la implementación total o parcial de la normativa, especialmente los artículos más controvertidos como la creación del Fondo de Asistencia Laboral (FAL).
En el documento difundido durante la protesta, la central sindical rechazó “la ampliación de las jornadas de trabajo hasta 12 horas”, “el fin de las horas extras” y “la reducción de los salarios”. También apuntó contra “la eliminación de la sanción a los empleadores que no pagaron aportes”, la posibilidad de que “la indemnización se pague en cuotas y a través del FAL” y lo que definieron como un mecanismo para “costear los despidos con los aportes de los propios trabajadores”, al considerar que implica una “brutal transferencia de recursos públicos hacia administraciones privadas”.
Además, la central expresó su rechazo al traspaso de la Justicia Nacional del Trabajo desde la órbita nacional a la jurisdicción de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, al sostener que esa medida “aparta del acceso al servicio de justicia social tanto a las y los trabajadores como a sus organizaciones gremiales”.

