En el marco del conflicto entre Irán e Israel, el gobierno de Estados Unidos decidió atacar el país de Medio Oriente, lo que provocó un sismo internacional con repercusiones y consecuencias aún inimaginables.
“Hemos completado nuestro exitoso ataque a los tres sitios nucleares en Irán, incluyendo Fordo, Natanz y Isfahan. Todos los aviones están ahora fuera del espacio aéreo iraní. Una carga completa de bombas fue lanzada en el sitio principal, Fordo. Todos los aviones están a salvo en su camino a casa”, escribió el presidente Donald Trump en sus redes sociales.
Con esta medida, EEUU se suma de forma directa a los ataques de Israel tras 9 días de intercambio de misiles entre Teherán y Tel Aviv.
Según la información de la Agencia Internacional de Energía Atómica (OIEA), las reservas iraníes de uranio enriquecido hasta el 60% de pureza, un nivel cercano al 90% necesario para fabricar armas nucleares, han aumentado un 50% entre febrero y mayo, hasta los 408,6 kilos.
Desde Irán afirman que su programa nuclear tiene fines civiles, en oposición a la versión de Israel, preocupado por considerar la posibilidad de que desarrolle un arma nuclear.
Repercusiones de los líderes mundiales
Benjamín Netanyahu, primer ministro israelí, destacó: “El presidente Trump y yo solemos decir: «La paz pasa por la fuerza». Primero viene la fuerza, luego viene la paz. Y esta noche, Donald Trump y Estados Unidos actuaron con mucha fuerza”.
El gobierno chino de Xi Jinping hizo un llamado a las partes para que «cesen el fuego lo antes posible» y “comiencen un proceso de diálogo”. Consideró que la decisión de Norteamérica sólo “agrava las tensiones en Medio Oriente”.
Desde China ya habían condenado los ataques israelíes a Irán durante una llamada telefónica con Vladimir Putin. El mandatario ruso, por su parte, condenó la intervención militar en Medio Oriente y anunció que se reunirá con el canciller de Irán.
Otra figura relevante que alzó su voz fue el Papa: León XIV llamó a frenar los ataques y en su discurso señaló: “no resuelve nada y solo amplifican los problemas” y de forma categórica instó a la paz: “cada miembro de la comunidad internacional tiene la responsabilidad moral de poner fin a la tragedia de la guerra, antes de que se convierta en una sima irreparable”.


