El peronismo volvió a pintar de azul el mapa bonaerense en las elecciones legislativas y consiguió un triunfo contundente que refuerza la figura de Axel Kicillof. Con el 47,28% de los votos, Fuerza Patria (FP) se impuso a nivel provincial y ganó en 93 de los 135 municipios, dejando a La Libertad Avanza (LLA) en segundo lugar con el 33,71%.
El oficialismo arrasó en seis secciones electorales, mientras que los libertarios solo lograron imponerse en dos, con Mar del Plata y la Sexta sección como bastiones. El resultado sorprendió en distritos del interior agropecuario, históricamente adversos al peronismo.
“Veo un repudio a la política económica de Javier Milei. Hay repudio al contenido y a las formas. Los productores en el interior se están fundiendo”, explicó el jefe de Gabinete bonaerense, Carlos Bianco, quien destacó políticas de gestión como créditos al campo, centros universitarios y mejoras en salud.
Entre los triunfos más abultados de FP se destacaron Ensenada (68,8%), Malvinas Argentinas (68%), San Vicente (66,6%), Avellaneda y Berazategui (64,3% cada uno), además de Pilar, Ezeiza y San Fernando, donde superaron el 60%.
LLA, pese al revés general, consiguió mayoría en concejales en 23 distritos, incluyendo algunos gobernados por el peronismo como Azul, Bahía Blanca y Villa Gesell. Otros partidos también tuvieron sus festejos: Somos Buenos Aires ganó en 10 municipios como Trenque Lauquen, Saladillo y Magdalena; mientras que fuerzas vecinales y espacios locales sorprendieron en Baradero, San Nicolás, San Miguel, Rojas, Coronel Suárez y 25 de Mayo. En González Chaves se impuso Nuevos Aires, y en Suipacha la fuerza Potencia.
El mapa bonaerense quedó dominado por el peronismo, que logró consolidar su peso en el interior y ampliar su base territorial de cara a la próxima etapa política.

