Según se detalló, la empresa será desmembrada en tres unidades de negocio antes de su disolución: el material rodante, los corredores ferroviarios y la infraestructura edilicia de soporte, que incluye los talleres.
El Gobierno nacional formalizó este miércoles el inicio del proceso de privatización de la empresa estatal Belgrano Cargas y Logística S.A., mediante la publicación de la Resolución 1049/2025 en el Boletín Oficial. La normativa, firmada por el ministro de Economía Luis Caputo, contempla la transferencia a manos privadas de los activos y operaciones de la compañía ferroviaria y fija un plazo máximo de doce meses para completar el proceso.
La Secretaría de Transporte, dependiente del Ministerio de Economía, fue instruida para llevar adelante las tareas operativas del proceso, entre ellas:
- Realizar un inventario del material rodante, su estado y vida útil.
- Determinar los lotes a subastar y las condiciones de remate.
- Relevar el estado actual de las vías de las líneas General Belgrano, San Martín y Urquiza, así como de las obras de infraestructura asociadas.
- Evaluar los contratos existentes y rescindir aquellos considerados no prioritarios.
- Identificar los inmuebles aledaños a las trazas ferroviarias y definir las condiciones para la futura concesión.
También se instruyó al Banco de la Nación Argentina a abrir una cuenta fiduciaria específica dentro del Fideicomiso ya existente, que será el vehículo para canalizar los aportes estatales vinculados a los nuevos contratos de concesión.
Belgrano Cargas forma parte del listado de empresas sujetas a privatización que incluye la recientemente aprobada Ley Bases. La firma estatal gestiona 7.600 kilómetros de vías y opera en 15 provincias, incluyendo Buenos Aires, Córdoba, Santa Fe, Tucumán, Salta, Jujuy, entre otras. Cuenta con once unidades productivas, ocho talleres propios y una plantilla de 4.429 empleados, que el Gobierno calificó como “sobredimensionada”.
Entre los bienes que transporta la compañía se destacan productos agrícolas, minerales, metales, madera, piedra, carbón de coque y bienes de consumo. Para el Ejecutivo, su desempeño en manos estatales ha sido “obscenamente deficitario”, con una estructura jerárquica que no guarda proporción con su funcionamiento operativo.

