El Gobierno nacional dispuso la desregulación total de las cuotas en los colegios privados de todo el país, poniendo fin a más de tres décadas de control estatal sobre los aranceles educativos. La medida fue oficializada este martes mediante el Decreto 787/2025, publicado en el Boletín Oficial, y alcanza tanto a las instituciones con subvención estatal como a las totalmente privadas.
Con la nueva normativa, firmada por el presidente Javier Milei y sus ministros, las escuelas ya no deberán informar ni justificar los aumentos ante la Secretaría de Comercio, como establecía el Decreto 2417/1993. Desde ahora, cada institución podrá fijar libremente el valor de sus matrículas y cuotas “de acuerdo con sus propios costos y la demanda del mercado”, sin requerir autorización previa del Estado.
En los fundamentos, el Ejecutivo argumenta que el régimen anterior “presentaba limitaciones y requerimientos que dificultan la adaptación de los institutos de enseñanza pública de gestión privada a las realidades educativas y económicas del país”.
Desde el sector privado educativo, asociaciones como AIEPBA celebraron la decisión y consideraron que la notificación previa era “un trámite burocrático” que impedía reaccionar ante el aumento de los costos y los salarios docentes.
Sin embargo, especialistas en educación expresaron preocupación por los posibles efectos de la medida, advirtiendo que una liberalización total podría derivar en incrementos significativos de las cuotas y dejar fuera del sistema privado a familias de ingresos medios, lo que a su vez podría aumentar la presión sobre la educación pública.
El impacto real de la desregulación se observará en los próximos meses, cuando los colegios definan los nuevos valores de sus aranceles para el ciclo lectivo 2026.

