A pocos días de finalizar el beneficio temporal, se disparan las operaciones de comercialización y exportación del complejo sojero.
El sector agropecuario apura la venta de soja ante el inminente regreso de las retenciones plenas a las exportaciones de granos. Con la fecha límite del 30 de junio cada vez más cerca, los productores han intensificado su ritmo de ventas, alcanzando niveles récord en lo que va del año.
Según datos de SioGranos, durante la primera semana de junio se registró el mayor volumen semanal de ventas de soja del año, con 1,47 millones de toneladas entre operaciones a precio hecho y fijaciones.
El incentivo detrás de esta aceleración radica en el vencimiento del beneficio fiscal dispuesto por el Gobierno en enero. A partir del 1 de julio, las retenciones volverán a sus niveles anteriores: 33% para el poroto de soja y 31% para sus derivados. En tanto, el maíz y el sorgo tributarán nuevamente un 12% y el girasol un 7%. Solo el trigo y la cebada mantendrán la rebaja temporal hasta el 31 de marzo de 2026.
Las ventas totales de soja suman 19,7 millones de toneladas, cifra similar a la de la campaña anterior. No obstante, el economista de la Bolsa de Cereales de Córdoba, Gonzalo Agusto, destacó que el volumen de soja ya fijado con precio es mayor este año: 11 millones de toneladas frente a las 9 millones de la campaña previa.
El impacto también se refleja en las Declaraciones Juradas de Ventas al Exterior (DJVE). La semana pasada se consolidó el segundo mayor volumen semanal de DJVE del año para el complejo soja. El 61% de estas ventas ya tiene fecha de embarque programada entre julio y noviembre.
La cercanía del vencimiento del beneficio impositivo hizo que los actores del campo estén en modo acelerado, marcando un cierre de junio con alta actividad, en un intento por maximizar los márgenes antes de que regresen las alícuotas plenas.

