Un relevamiento del Ag Barometer de la Universidad Austral mostró un marcado deterioro en la confianza del sector agropecuario, con una caída del 15% en el indicador general desde su pico en noviembre de 2024.
El retroceso se explica principalmente por una baja en las Condiciones Presentes, mientras que las expectativas a futuro permanecen estables. Sin embargo, la señal más preocupante es el derrumbe de las expectativas de inversión en activos fijos, que se desplomaron un 59% interanual. Esto implica un freno en la compra de maquinaria, instalaciones y ganado.
“La falta de inversión en activos fijos es un problema serio. Si no se revierten estas señales, puede comprometerse la competitividad del agro en el mediano plazo”, advirtió Carlos Steiger, director del Ag Barometer.
El estudio también refleja que el 76% de los productores mantiene stocks de soja y maíz sin vender. La mayoría (84%) planea destinarlos a financiar la próxima campaña y el pago de alquileres, mientras que un 29% los retiene a la espera de una mejora en los precios internacionales.
Aunque el anuncio del presidente Javier Milei sobre la baja de retenciones en la Exposición Rural 2025 generó un impacto inicial positivo, no alcanzó para revertir la tendencia a la baja en las decisiones de inversión.
En este escenario, el manejo de stocks se volvió una herramienta clave para financiar la campaña 2025/2026 frente a las altas tasas de interés y las restricciones de crédito.

