Mientras el Senado se dispone a convertir en ley la Reforma Laboral este viernes 27 de febrero, el movimiento sindical atraviesa un escenario de fragmentación respecto de las medidas a adoptar. A diferencia de lo ocurrido durante el tratamiento en Diputados —cuando se realizó un paro nacional—, esta vez no hay consenso para repetir una huelga general.
El proyecto regresa a la Cámara alta luego de que en Diputados no prosperara el artículo 44, que modificaba el régimen de licencias por enfermedad o lesión. Ese punto establecía el pago del 50% o 75% del salario, según si la causa era voluntaria o involuntaria, y generó fuertes cuestionamientos de sectores gremiales.
El debate interno no solo gira en torno a qué postura asumir el viernes, sino también sobre la posibilidad de judicializar la norma una vez sancionada.
La Central de Trabajadores de la Argentina (CTA) y la CTA Autónoma ya anticiparon que se movilizarán en distintos puntos del país, con una concentración principal frente al Congreso de la Nación Argentina. La convocatoria en la Ciudad de Buenos Aires está prevista desde las 10 en la intersección de Salta y Avenida de Mayo.
Otros gremios, como la Unión Obrera Metalúrgica (UOM), el sindicato de Aceiteros y los Aeronáuticos, también impulsan acciones firmes. En tanto, la Asociación Trabajadores del Estado (ATE) anunció un paro de 36 horas acompañado de movilización. “No podemos permanecer sin reaccionar frente al mayor ataque a nuestros derechos. Esta es una ley inaplicable destinada a fracasar”, afirmó su secretario general, Rodolfo Aguiar.
Incluso la Unión de Conductores de la República Argentina (UCRA) confirmó su participación en las protestas. El gremio, que representa a la mayoría de los choferes de las 68 líneas del grupo DOTA en el Área Metropolitana de Buenos Aires y que históricamente no suele adherir a paros nacionales, se sumará a las movilizaciones.
Con posiciones dispares y sin una estrategia común, el sindicalismo llegará dividido a una jornada clave en la que el Senado sellará la aprobación de una de las reformas más controvertidas del actual escenario político y laboral.

