El sector de los kioscos en Argentina atraviesa una profunda crisis, con la pérdida de aproximadamente 16.000 locales en el último año y una caída de las ventas del 40%, según datos de la Unión de Kiosqueros de la República Argentina (UKRA). La reducción en el número de kioscos formales pasó de 112.000 a 96.000, lo que representa una disminución del 14,2%.
Desde UKRA advirtieron que, mientras los kioscos cierran sus puertas, las cadenas comerciales se expanden. El vicepresidente de la entidad, Ernesto Acuña, comparó la situación actual con la de los años ‘90, cuando los almacenes enfrentaron un proceso de desaparición.
Las bebidas, que representan el 60% de la facturación, fueron las más afectadas, con una disminución del 17%. Le siguen las golosinas, con una caída cercana al 23%, las galletitas, que bajaron un 11%, y los productos de cosmética y tocador, con un descenso del 3%. Acuña hizo énfasis en el aumento de los costos fijos, como tarifas y alquileres, que agravan la situación.
El cierre de kioscos también impulsó un incremento en la informalidad. Desde UKRA señalaron que ante esta situación, aparecen nuevos puntos de venta informales, como es el caso de las viviendas particulares.

